Estoy sentada en el fondo del pasillo
admirando lo feliz que eres
tu valentía está radiando
sin embargo la mía se oscurece
No me queda más que solo ver
envidiando lo alegre que estás
envolviéndola con tus caricias
mientras yo me meto en la soledad
Ya no me importa si no son míos
los besos que a ella le regalas
esos brazos nunca me pertenecieron
ya no tengo porque reclamar
Estoy sentada en mi propia oscuridad
exaltada por esperar el rechazo
cruel o no quiero ver tus lágrimas
aquellas que recorren por tu pecho
Estaré detrás de la puerta
escuchando tus movimientos
me arrimaré en la pared
dejando escapar mis lágrimas
aquellas siempre te pertenecieron
así como eres dueño de mi alma
Y comprendo que tu cuerpo no es mío
y comprendo que yo ya fui olvidada
te veré a través de la vitrina
asumiendo la falta de tu amor en mi vida
Autor: Daniela G. Romero (2017)

